La piel asegura la protección del organismo, actuando como barrera frente a factores nocivos del entorno externo. Los labios se encuentran entre aquellas partes del cuerpo donde el tejido de la piel tiene una sensibilidad especial, por lo que pueden ser atacados con facilidad. Para comprender más fácilmente esta predisposición, basta mencionar que la piel, en general, tiene 16 capas de células, mientras que los labios tienen alrededor de 3-4 de esas capas, de ahí su excesiva sensibilidad.

Labios secos: causas

Los labios agrietados, secos y exfoliantes provocan molestias independientemente de la estaci√≥n, pero estos s√≠ntomas se agravan especialmente en invierno o verano, desarrollando patolog√≠as a√ļn m√°s agresivas (labios sangrantes, queilitis). Sin embargo, existen varios factores que pueden desencadenar estos problemas en los labios. Estos son los m√°s importantes:

Temperaturas extremas

El calor intenso o, por el contrario, las temperaturas demasiado bajas son dos de los factores que inciden en la salud y el aspecto de los labios. Probablemente hayas notado que los s√≠ntomas de los labios agrietados son m√°s evidentes en invierno y verano que en el resto del a√Īo, y el motivo es que las heladas o los rayos de sol demasiado fuertes los afectan.

Deshidración

Y en la discusión sobre los labios agrietados podemos mencionar la importancia del consumo diario de agua, en las cantidades recomendadas por los médicos. Cuando no bebemos suficiente agua, la piel se vuelve más seca y la deshidratación en los labios definitivamente se manifestará.

Mala atención

Los labios requieren un cuidado especial, especialmente en las temporadas en las que las temperaturas son demasiado altas o demasiado bajas. El uso de ciertos l√°pices labiales que secan excesivamente los labios, un desmaquillado inadecuado o evitar el uso regular de un b√°lsamo labial puede causarlo. El uso de aparatos ortop√©dicos adaptados incorrectamente es uno de estos factores da√Īinos. As√≠ que presta atenci√≥n a tu rutina de cuidado de los labios.

Malos h√°bitos

Morderse los labios es un gesto que a menudo vemos en quienes nos rodean y puede ser una causa de labios secos y agrietados. Además, pasarse la lengua por los labios es un gesto que provoca estos síntomas y provoca la deshidratación de los labios. El contacto con diversos alimentos (como frutas cítricas, café, alimentos demasiado salados o incluso café instantáneo) es otro factor de riesgo para los labios agrietados.

infeccioso

Las infecciones causadas por infecciones por hongos o infecciones bacterianas también pueden manifestarse por deshidratación de los labios. También aquí, podemos discutir ciertas enfermedades dermatológicas que pueden desencadenar, entre otros síntomas, labios agrietados.

labios de mujer con l√°piz labial

Remedios para los labios agrietados

Aqu√≠ hay algunos remedios √ļtiles para tratar los labios agrietados:

B√°lsamo labial

El bálsamo labial debería convertirse en el producto de cuidado más utilizado si te enfrentas al problema de los labios resecos y agrietados. Evita los bálsamos labiales que pueden favorecer la deshidratación, como los que contienen mentol, eucalipto, mentol o los que contienen aceite de silicona. Los especialistas recomiendan, por motivos de higiene, el uso de bálsamos labiales en forma de barra. Es recomendable aplicar una cantidad generosa de bálsamo labial, especialmente si estás acostumbrado a dormir con la boca abierta.

Aceite de coco

El aceite de coco tiene propiedades hidratantes intensas, por lo que es una alternativa natural para tratar los labios agrietados. El aceite de coco es una rica fuente de ácidos mono y poliinsaturados, que ayudan a exfoliar las células muertas y al mismo tiempo estimulan la regeneración del tejido cutáneo.

Solicitar Aceite de coco directamente sobre el labio y dejar actuar durante 15 minutos. Para que el tratamiento sea efectivo, repítelo diariamente durante una semana.

Hidratación

El consumo diario de al menos 2 litros de agua ayudará a mantener su cuerpo hidratado, incluidos los labios. También puede beber otros líquidos, como tés o jugos de frutas naturales, pero evite el exceso de café o jugos ácidos. El alcohol también debe evitarse porque causa deshidratación.

Autor: Madalina Todut